Ciclo
Reconozco pues que he dejado -de nuevo- de ser yo... y en este nuevo ciclo de indefensión, recargo mis sentidos con los recuerdos de una pasión -distinta a la anterior, claro- y que prende de nuevo mis hogueras, haciendo que el karma se asuma de manera simple -si es que algo simple puede tener-. Miro al espejo y la imagen que ofrece supone que soy yo, pero hiperdimensionado -de vuelta-, pues el sentimiento acrecienta, y rompe las pautas que, por decisión u omisión, he impuesto para mi. Soy fruto de mi mismo, fénix de mis pasiones, acervo de destinos.
